martes, 12 de agosto de 2014

Las imprescindibles



No se sí sólo me ha pasado a mi, ni siquiera se sí obedece a causas de evolución físico-sicológica con la edad; pero desde hace unos años para acá lloro con cierta facilidad. No es que vaya llorando por las esquinas sin ton ni son, pero bueno lloro, cosa que antes de mozo, bueno o malo, no hacía, y os juro que más de una vez lo intenté. 

Recuerdo haber estado en más de una capilla ardiente, -por cierto, ¿de donde vendrá eso de ardiente?-, alguna de ellas de personas muy próximas,  mayores, otras jóvenes, en casi todas rodeadas del dramatismo lógico. Pues siempre he hecho esfuerzos por llorar, he gemido, me he frotado los ojos, he pensado en el muerto cuando estaba vivo; pero nada de nada, algún sonido un poco extraño, forzado y descompasado, pero llorar, lo que se dice llorar, así con lágrimas, nada de nada.

Tampoco es que me hayan zurrado mucho, pero alguna que otra hostia más o menos sistemática si que me han dado, y tampoco entonces he llorado; me explico, yo quería llorar, aunque sólo fuera en plan autodefensa, a ver si les daba lástima y lo dejaban, pero lo único que emitía eran sonidos que lejos de parecer llanto, eran como un reclamo de caza que lo único que conseguían era poner a los hostiadores más violentos y claro, las hostias no paraban, eso si acompañadas con esa especie de gemidos que yo emitía, en fin un drama, un pelín humillante, eso si.

Aunque hay gente que pregona que los hombres no lloran, yo nunca lo compartí, además estoy convencido que "la hombría" en su sentido de masculinidad, no se mide por el llanto. Pero yo por no llorar en épocas anteriores dudo que ni siquiera llorara cuando salí, o mejor dicho me sacaron de mi madre. Entre fórceps, vueltas del cordón alrededor  del cuello y algún otro episodio más, no tenía el cuerpo yo como para ponerme a llorar.

Pero de un tiempo a esta parte lloro con cierta facilidad. Bueno lloro, no se si se puede llamar, ya que de todos los elementos técnicos que pueden componer el llanto sólo se manifiestan las lágrimas, nada más, ni nada menos.

Y luego están las razones de mis lágrimas. Casi siempre se ha asociado el llanto a situaciones, digamos, desagradables, de pena, aflicción o tristeza, debe ser como una forma de autodefensa; pero a mi, hoy, estas situaciones lo que me producen es asco, incluso una sensación de rebeldía, quizás también sea por una cuestión de autodefensa, de no dar todo por acabado.

La semana pasada lloré, si, las lágrimas recorrieron mi cara con dirección a la pantalla de la tablet. Saltaba la noticia, Estela, una de las abuelas locas de pañuelo blanco a la cabeza, había encontrado a su nieto, Guido Ignacio, después de más de treinta años buscando, sin perder un gramo de esperanza. Cuantas sensaciones me inundan, cuantos fotogramas en blanco y negro se suceden a velocidad de la luz. Un grupo muy reducido de mujeres dando vueltas en círculos, madres locas que decían, "con vida se los llevaron y con vida los queremos' bajo la mirada desafiante de policías secretos y militares con metralletas. Y veo diez o doce ancianos dando vueltas en otro círculo, esta vez en la Puerta del Sol en Madrid, sin metralletas, sin secretas, sólo rodeados de indiferencia. Y veo a una mujer de no más de un metro sesenta de altura, extremadamente delgada, pelo de un blanco reluciente que, con los brazos cruzados agarra un bolso casi vacío frente a una veintena de cajas envueltas con la bandera republicana. Esta vez tampoco hubo suerte, su padre no se encontraba en esta fosa común.

Mis lágrimas de alegría se convierten en admiración cuando un periodista pregunta a Estela, ' y ahora que, señora? Ella le mira, y le dice : ahora a seguir, que todavía nos quedan cuatrocientos niños robados que encontrar....' Y ahora me acuerdo como termina uno de los versos de Bertolt Brecht '.....hay quien lucha toda la vida, estos son los imprescindibles' y me reconcilio con la esperanza.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Vegetando

Publicado en el Diario de la Bahía de Cadiz

Empotrado literalmente sobre la cama, casi tres años ya. Exactamente dos años, nueve meses, diecinueve días y algunas horas llevo con los ojos cerrados, sin moverme, siempre boca arriba, aprendiendo a distinguir la penumbra de la claridad a través de los párpados cerrados.

Del principio, después del accidente, no recuerdo nada, no sé cuanto tiempo pasé en un profundo sueño, ni ruidos, ni olores, nada. Un día empecé a distinguir sensaciones olfativas, estas me dieron la pista del sitio donde estoy. Primero fue el olor a desinfectante, a orina, a comida..., todos mezclados me llevaron a mi infancia. Era el tiempo que las anginas se extirpaban casi en serie, cuando los menores de diez años nos poníamos en fila, cada uno con una sábana llevada de casa, en la puerta del otorrino del ambulatorio de zona, ese era el olor, por eso sé dónde estoy.

Semanas, quizás meses después, ligeros sonidos se mezclan con los olores. Es el ruido que producía un fregona al pasarla mojada contra el suelo. Si, creo que este sonido húmedo fue el primero, luego vinieron las voces de los familiares más cercanos, los murmullos en voz baja algunas veces, otras, especialmente por las tardes, cuando la habitación se llena de visitas que, llegan, me miran y preguntan al que este allí "que tal", y sin esperar respuesta se ponen a hablar de las cosas más peregrinas.

Ya me quitaron los tubos de la garganta, los monitores que controlaban mi corazón. Sólo tengo las sondas por las que evacuo lo que me sobra, y un goteo que me hidrata y me suministra nutrientes .

Durante todo este tiempo, la única que siempre me habla es la auxiliar que viene a cambiar las sábanas y a moverme de posición durante un rato. Desde que me acuerdo, después de haber pasado por el túnel negro - sin olores, sin ruidos, sin nada-, se ha dirigido a mi, me habla, incluso, entre frase y frase, hace silencios, como esperando a que yo conteste, para después seguir hablando.

Así, sin mirarme, siempre desde su faena, me desgrana, al principio día a día, luego cada dos, - los recortes me dice-, como avanza, o retrocede, la vida ahí fuera. Mientras me gira para doblar la sábana bajera, me felicita por la suerte que tiene el mayor de mis hijos, - encontrar trabajo, aunque sea en Brasil, hoy es una suerte-. Debe hablar un día si y otro también con la pequeña, hace ya tres meses que no viene por aquí, me contó ella misma, mientras me pasaba un paño húmedo por los brazos que mi hija dijo ' me deprime verle así, como un vegetal'.

A golpe de cambio de sábanas, de limpieza de mi cuerpo inmóvil, me he ido enterando, que llevo así desde la tarde del veinte de noviembre de 2011, me atropelló un coche cuando iba a votar. También me he enterado que con el cambio de leyes, me despidieron por faltar al trabajo, que luego cambiaron casi todo, liquidaron casi todo, robaron casi todo. Que el Borbón se ha ido y ha venido otro Borbón. Que un maniquí ha sido elegido para no sabe que....Según me va contando me da la impresión que el tiempo ahí fuera también se ha detenido, la tierra ha dejado de girar, como en un mal sueño.

Me dice que ya es agosto, aquí da lo mismo, la temperatura no cambia, ni siquiera hay diferencia entre la noche y el día. Me cuenta que van más de mil seiscientos muertos en Palestina, miles de heridos, que ha visto fotos en las que Gaza ya no existe. Escuelas, casas, centrales eléctricas,...todo destruido.

Hoy ha sido la única vez que se ha quedado mirándome unos segundos, llevo unos días que cuando estoy sólo consigo abrir los ojos, aunque sólo veo oscuridad; tras ese silencio me ha dicho : 'no me extraña que no despiertes' , luego ha mojado una esponja y me la ha pasado por el pelo. Cuando ha acabado su turno y me he vuelto a quedar sólo, recordé a Oscar Matzerath, el protagonista de El tambor de hojalata. Y he decidido no despertar, seguir vegetando.








sábado, 2 de agosto de 2014

Otro robo de memoria


Hace ya dos años se celebraba en Cádiz el bicentenario de la Pepa, aunque no les guste, esta constitución así fue bautizada por la ciudadanía para la historia. El enclave que mejor visualiza a la Pepa es el Oratorio de San Felipe Neri, en el centro de Cádiz, al convertirse en el lugar donde se proclamó por parte de esas Cortes que venían huyendo desde la Isla. Por esta razón, años antes el edificio fue desacralizado y restaurado con el dinero público, con el objetivo de jugara el papel que le correspondía por derecho en las celebraciones que se iban a producir en el 2012.

Por razones que se sitúan entre la inoperatividad  de unos y el oportunismo voraz de otros, el bicentenario se convirtió en una serie de celebraciones elitistas y lejanas de la participación de la ciudadanía. Recuerdo un Cádiz sitiado, con limitación de movimientos de sus gente, recuerdo el puerto con gente que miraba, o admiraba, las fiestas privadas en los barcos anclados en sus muelles. Y cómo no, recuerdo a un Mariano Rajoy, flanqueado por Teófila  que, con osadía, comparaba lo que el llamaba reformas ( recortes) con la Constitución del 12, todo un despropósito de adaptación partidista y canalla de la historia. De ese año nos quedan pocas cosas, una comisión del Bicentenario que, visto lo visto, sólo sirve para 'colocar' a algún personajillo excedente, proyectos sin terminar como el Castillo de San Sebastián, y poco más. Los trajes que distribuyeron para acompañar de atrezzo a algunos de los actos, por ahí andarán... 

Pero es algo más que curioso cómo, uno de los pocos espacios que pueden dar testimonio de aquellos históricos días de 1812 en Cádiz, está llamado a vaciar su contenido en cuanto punto de referencia de progreso en la historia de España. Están empeñados, no en reconocer que en 1812 se dio con la Pepa un salto adelante, al contrario, lo que de verdad quieren es que volvamos a la misma fecha, a 1812.

Primero fue con la decisión de devolverle al Oratorio, eso si,  después de su recuperación con dinero de todos,  su uso religioso, casi igual que la Mezquita de Córdoba.

Hace unos días aparecía en la prensa local  la noticia: "Acto de apoyo a Libres e Iguales en el Oratorio" ¿Acto religioso? , pues va a ser que no, un acto contra el independentismo catalán, dicen. Eso si, arropado por Club Liberal 1812 de Cádiz, selecto grupo de personas muy decimonónico  En vez de propiciar el diálogo, fomentan las llamadas contra precisamente la libertad de elección de futuro, aunque sea equivocado..., por cierto no llego a ver la función religiosa de acto.

Y tan sólo hace unos días, el obispado de Cádiz decide que sea precisamente en el Oratorio de San Felipe donde se celebren las misas con el rito anterior al Concilio Vaticano II. Vamos, el rito en que el personal no se enteraba de nada ya que era en latín, y el oficiante ejerce su rol de espaldas al respetable. Lo más curioso, que coincide con aquella opinión de los que entienden que la Pepa ( en su literalidad) es lo que hoy es deseable, llegando a justificar que este rito en latín era el que se utilizaba en 1812.

Poco a poco, como si llevarán 'pies de lana' para no hacer ruido, nos roban celebraciones, nos roban términos como el de libertad, y ahora nos roban  los lugares, que es lo mismo que robarnos la memoria.

Pero pese a todo, todavía resuenan en los muros del Oratorio de San Felipe Neri los versos de Paul Eluard leídos en uno de los pocos actos civiles durante 2012, lo organizo la Asociación de Personas Lectoras de Cádiz junto a otras entidades....

Por los dientes apretados
Por la rabia contenida
Por el nudo en la garganta
Por las bocas que no cantan
Por el beso clandestino
Por el verso censurado
Por el joven exilado
Por los nombres prohibidos
Yo te nombro Libertad

miércoles, 23 de julio de 2014

Y Julio sigue...

Publicado en el Diario de la Bahía de Cádiz y emitido en Radioeducom


El mercadillo, y no piojito, de Nuevo Futuro en Cádiz es como la inauguración oficial del periodo de vacaciones en la ciudad. Por unos días el Baluarte tiene más mechas, naturales o no, por metro cuadrado que la sede del Partido Popular. La parte de la sociedad gaditana más pudiente, a la vez que cumplen con las ordenanzas religiosas, nos recuerdan que la caridad y la solidaridad no son la misma cosa. La caridad es esa ayuda que viene desde arriba, y que además de ponerte en paz con dios, ayuda a los pobres. La solidaridad se da entre iguales, de forma horizontal y generosa, como una defensa orgullosa de clase que no te redime de nada. No se que opina la gente que está en la cola de la calle Santiago, mientras que en el Baluarte celebran cenas de caridad con los catering de Pablo Grosso y el Faro. Me suena a la fiesta de la rosa, que no, esa no, la que organiza los Príncipes de Mónaco, pero todo más cutre, más provinciano, y por supuesto más casposo. Una caravana de coches de época, algún coche de alta gama, precedidos de un motorista de la policía municipal, anuncia con una potente megafonía: "Rastrillo de Nuevo Futuro en Cádiz......."

El amigo Moisés Camacho, el historiador gaditano, en Julio también nos recuerda y documenta que en Cádiz, aquel dieciocho, no hubo Guerra Civil, que no, que sólo hubo represión, asesinatos con o sin juicios sumarísimos. Nos recuerda lo que pasaba en el Casino gaditano, de los paseos, de las decenas de muertos con los que tenemos una gran deuda, su recuperación con todos los honores. Sin embargo sigue estando en un limbo de las leyendas el papel de los verdugos voluntarios, quizás este episodio de este periodo esta condenado, como tantas cosas, a diluirse en el Alzheimer colectivo, entre el miedo y el olvido.

Julio también nos trae al futbolista-político-concejal, que cree que por ser concejal de cultura ya es un poco intelectual, sin haber leído el Materialismo Dialéctico,-lectura imprescindible, según Amanece que no es poco-, y que por decir pene en vez de polla, ya lo es. Y claro como no es intelectual pues le cae una demanda por prevaricación y coacción. Puso, me dicen, la misma cara que pone en inauguraciones y eventos culturales, como diciendo, '¿Que hago yo aquí?, mientras piensa 'eso de prevaricación seguro que tiene algo que ver con el fuera de juego, cuando lo haces a sabiendas'.

Y también llega con Julio los cines de verano, una de las grandes invenciones de esta época. Ya sea en la playa, en un descampado, en un patio, da lo mismo. Un buen bocadillo, cerveza, pipas, o simplemente agua, nos hacen soñar bajo las estrellas. Aunque sin duda alguna, una de las mejores cosas que trae el mes de Julio a Cádiz son los helados de mojito de la Plaza Mina, se hacen de rogar, pero merecen la pena.

Lejos, bueno, no tan lejos, también se reúnen por la noche en el campo. Sillas, neveras portátiles, bebida y prismáticos; pero no sueñan bajo las estrellas, sólo admiran como sus aviones y sus barcos bombardean Gaza; unas horas antes, una fila de niños y de niñas, con el mismo entusiasmo que aquí llevan flores a una capilla no se que día, escriben mensajes en los misiles que caerán sobre otros niños y niñas, pero palestinos.

Julio sigue, día tras día, acercándonos no sabemos muy bien donde, pero da lo mismo, no podemos parar el mundo y bajarnos, sólo podemos seguir adelante.

martes, 15 de julio de 2014

Sólo le pido a dios

Publicado en el Diario de la Bahía de Cádiz y Radioeducom

Un chaval de no más de doce años con la cabeza vendada, la cara ensangrentada, en algo que parece el pasillo de las urgencias de un hospital, levanta la mano como queriendo decir, paren esto. Sus grandes ojos negros mira atentamente la cámara, sin dolor,- el dolor lo dejaron fuera del hospital-, simplemente, tiene la mirada fija, quizás sin esperar ninguna respuesta...


Oye, ¿ya acabo la serie de 'sin identidad'?. No sólo por esta temporada, parece que continuará después del verano, ya sabes la audiencia manda, y es mejor dosificar los misterios, pero vamos, ha tenido valentía en plantear así los de los niños robados, y todas las implicaciones de jueces, médicos, hasta traficantes de armas. Lo dejaron todo pendiente para septiembre, pero esto......


Un joven con barba, con el pañuelo palestino al cuello, avanza por el centro de la calle con un crío envuelto entre sus brazos, apenas se le ve ligeramente su rostro gris, con los ojos medio abiertos, que no ven. El pelo negro del niño esta mezclado con polvo y sangre. Mujeres y algún viejo les rodean. Caras desencajadas de llanto sin lágrimas......


Esta noche no cenamos nada, bueno, si acaso una ensalada. Si te apetece tomamos algo en el Pópulo,- me gusta el rincón del Malagueño -, una cerveza o un vino y luego nos subimos a casa, ponemos alguna película, que parece mentira que ya estemos casi a mediados de Julio y sigue haciendo fresquito. Por cierto no me dijiste si te gustaba Pedro, Madina o Tapias. Hoy la carrera ha sido rápida y sin ninguna cornada, aunque los burlacos se empeñan en no coger la curva de Estafeta, pero, será por el tiempo, hoy han corrido menos mozos.....


Las primeras luces del día dibujan el perfil de una ciudad contra el cielo azul. Columnas de humo se elevan desde distintos edificios hacia ese mismo cielo, son los avisos para que la gente desaloje las casas. Como en los 'paseíllos' de los falangistas después de la última guerra, ellos avisan, 'puedes seguir andando' y después la muerte, la destrucción, olor a quemado y azufre, polvo, polvo......

Del lunes no pasa, debo de tener el colesterol por las nubes, además, el bañador me queda estrecho y hace feo. Este viernes sólo compro alimentos verdes, he leído que se pueden hacer dietas basadas en el color de los alimentos. Un día sólo alimentos verde, otro amarillos, al siguiente rojos, y vuelta a empezar. En quince días como un modelo me pongo, y si además, te pones cremas reductoras por la noche, me queda una cintura de avispa, .....


Están tumbados en la tierra sin orden, dos niños y una niña, los brazos y las piernas como dislocados parece que no corresponden a los cuerpos medio desnudos. Una mujer envuelta en sufrimiento hasta la cabeza mira hacia arriba con los brazos extendidos, quizás exigiendo alguna explicación a Ala, a Yahveh, a dios o la, los, dioses, sólo recibe el silencio de la explosiones que se escuchan dos calles más allá, silencio, silencio.....

Son las cuatro de la mañana, y aquí estoy sin pegar ojo. No se puede dormir la siesta todos los días, siempre me pasa lo mismo, y al final, me cuesta dormir por la noche. Algo debe tener que ver también esto de los mundiales, mira que eliminarnos a la primera de cambio. Pero bueno ahora el dilema es ir con Argentina o con Alemania, estoy hecho un lío, en el fondo no me gusta el fútbol...

Cuatro días ya de bombardeo sobre Gaza, más de cien muertos, niños, civiles..., y 'estamos preparados para pasar sobre el terreno, hay que garantizar nuestra seguridad' . Y se mezclan las palabras, las historias, los relatos. Salto de allí, hasta mi cómodo mundo, el que me rodea, y vuelvo desde mi cotidianidad inmediata llena de vacío, al infierno, si, hoy el infierno se llama Gaza, y me indigno, lloro y me vuelvo a indignar. Vuelvo a pedir a dios, sólo, que las guerras no me sean indiferentes.

viernes, 11 de julio de 2014

MERCHE CORISCO, DESDE CÁDIZ, POR LA PAZ VERDE

El sábado 12 podremos verla actuando en el Castillo de Santa Catalina a las 22:30 o en el Festival de Lola Town en el Pelicano Music Café. Merche Corisco dedica en su último disco una canción a Greenpeace una de las O.N.G más importantes e imprescindibles del mundo.


“A ver, a ver, a ver ese planeta que le gusta usted”, termina cantando Vanito Brown de Habana, reivindicando consciencia global, por un mundo sostenible. En el vídeo colaboran Artistas de Cádiz como Javier Ruibal, Manuel Tallafé, Diego Pozo (The Dock), Nono Gracía, Dani Quiñones (Smilling Bulldogs), entre otros para difundir este mensaje en contra de los atentados cometidos contra la Madre Naturaleza, apoyando así el movimiento verde.

Se podría decir que son activistas musicales. El Vídeo ha sido producido por Ana Solinis en el que ha podido contar con imágenes cedidas por Greenpeace España. Ya se puede ver en el Youtube con el nombre de ARTISTAS POR LA PAZ VERDE.

jueves, 10 de julio de 2014

El kamasutra en un urinario

Publicado en el Diario de la Bahía de Cádiz y en Radioeducom

Hace ya casi diez años que decidí venirme a vivir a Cádiz desde Madrid; no sólo no me arrepiento, todo lo contrario, pero durante estos diez años he sufrido una especie de metamorfosis. Me sorprendió una de las primeras cosas que me dijeron : 'es que los madrileños sois muy fisnos' , al principio creí que se refería sólo a la forma de hablar, cuando remarcamos las 'eses', luego comprendí que no era sólo eso. Poco a poco, según me iba convirtiendo en madritano, comprendía que se trata también de la forma de entender las cosas, y cuando regreso a Madrid, ya veo el entorno de manera diferente, como se ven desde aquí abajo.

El estado prostático, la edad, o ambas cosas, me obligan a utilizar los servicios públicos con cierta frecuencia, el otro día me tocó uno de esos que son de poliutilizacion, es decir, destinados a hombres, mujeres, y a hombres y mujeres minusválidos. Era amplio, más metros cuadrados que muchas infraviviendas, con una taza que, en vez de estar apoyada en el suelo, salía de la pared. Seguro que cumple todas las normativas de ministerios, ayuntamientos, hasta las europeas, pero que no tienen en consideración la estatura media patria, me recuerda a los asientos de los autobuses urbanos, con casi todos los pies en el aire de las personas que consiguen sentarse.

Mientras que pacientemente espero que las aguas surjan desde dentro con destino a esta 'taza' surgida de la pared, empiezo a leer un cartel que recoge, a modo de kamasutra, las posturas y actividades permitidas. Me doy cuenta que lo estoy utilizando mal, que recoge que hay que sentarse y no hacerlo de pie, normal, sé de mucha gente (varón) que así lo hacen, personalmente no me acostumbro la verdad. Sigo observando los dibujos/esquemas, no permiten subirse en cuclillas, en plan gallina, normal, he pensado, como bien indica el "muñeco" se corre el peligro de "no atinar" en la diana. (Sigo invitando a salir 'las aguas" de mi)

A partir de esa figura me inquieto, trato de entender las diferentes posturas que se sugieren como de prohibida utilización. Lo de arrodillarse frente a la taza, abrazarla como si se tuviera miedo a que se moviera de su sitio, confieso que lo he practicado, pero no por temor al movimiento de la taza, sino al mío, en esos momentos en que todo gira a tu alrededor, todo gira como en el tango; pero mear así, nunca, nunca lo intenté. (Comienzo a cumplir mi objetivo al pasar al servicio, se me debe notar en la cara de placer).

Sigo viendo las figuras, parece querer decir : 'prohibido pescar en la taza', no, no lo parece, dice eso, pero ¿cuantos casos de pescadores en tazas se han producido en Madrid? Claro que como aquí no hay Campo del Sur, ni bloques, ni Alameda, quien sabe si han buscado esta alternativa. !Hay que ver, que creativos son estos madrileños. (Poco a poco las últimas olas internas se estrellan contra el señor roca)

No puede ser, la última figura corta mi objetivo radicalmente. Una figura intenta utilizar la taza a modo de perro macho, levantando la pata. La figura apoyada sobre el pie y mano izquierda en el suelo, levanta la pierna derecha más allá de la altura de la taza, se supone que la mano derecha intenta desabrochar la bragueta y orientar el chorro hacia su interior. No lo puedo evitar, mi instinto que me dirige a experimentar cosas nuevas me lleva a probar, a sentir como uno se siente en semejante postura. ( No recomiendo estas pruebas sin asegurarse antes bloquear la puerta, cerrarla, alguien puede abrirla y te tocará decir, como me pasó a mi, 'no es lo que te imaginas'.

Viendo que nuestro Ayuntamiento está por implantar cosas súper modernas, como las cámaras de vigilancia por las calles, pantallas Leds de autobombo y pensamiento pseudo poéticos, no tardarán en poner estos cartelitos con estas figuras, claro que dirán que si en la capital los ponen quien somos los gaditanos para no traerlos directamente a nuestras esquinas, murallas, y casapuertas en carnaval. No estoy seguro si esto es cometido del concejal de espacios escénicos, pero por favor, no me modernicen Caí, pese a lo que hagan en Madri.