lunes, 2 de septiembre de 2013

La ciudad llana

Avec des cathédrales pour uniques montagnes
Et de noirs clochers comme mâts de cocagne
Où des diables en pierre décochent les nuages

( artículo completo en el Diario de la Bahía de Cádiz )


Mi ciudad es tan llana casi como el país que describe en su canción Jaques Brel, si no contamos el barrio de Santa María, si la Cuesta de las Calesas no existiera, sería así, toda plana. Y en la que, también, los diablos se suben a las únicas montañas, los campanarios y cúpulas de catedral e iglesias y las torres intentan atrapar la nubes.

Pero mi ciudad, mi pueblo, no está bañado por la niebla, Cádiz sólo tiene una dueña que es su luz, y un señor que es el mar que rodea y acaricia su figura salinera. Piedra ostionera salvada del moho por el levante (Quiñones) que siempre la ronda y corteja.

Es verdad que pasa, ¿quién no?, por momentos, unas veces mejores, otras peores, pero sea por la luz, sea por la sal, sea por el mar, o por las tres, sabe salir adelante, sabe levantarse, sabe coger un micrófono en un pleno del municipe poder y reclamar sólo una cosa, dignidad.

En tres mil años, 16, 17, hasta 20 años no es mucho, pero son demasiados, son tantos que durante un tiempo parecía que se tenía una especie de resignación, de esa fatal resignación que sí no aceptas su lógica, no tienes cabida aquí, si no aceptas su "juego" más vale hacer las maletas y cruzar el puente Carranza; pero en este verano han empezado a cambiar la historia de la ciudad.

Es la hora, sí. Es la hora de que el Levante nos seque y nos saque de este moho que nos entra después de la larga temporada expuestos a la humedad, ahora se está empezando a sacudirse el moho intelectual y anímico.

El Levante sopla al escuchar a una baratillera intervenir en un pleno municipal, al ver a unos parados que se reúnen sistemáticamente en la puerta del Ayuntamiento. Nos seca con funcionarios y trabajadoras de las administraciones públicas cuando se concentran cada viernes negro, y como aquellas madres "cabezonas" argentinas, haga frío o calor..., con "los del metal", los maestros, con los poetas...

Y ese moho, esa humedad malsana -como las actitudes de aquel concejal que sin ningún pudor al referirse a los fusilamientos y fosas comunes hablaba de Memoria Histérica, ese desprecio de nuestra alcaldesa, la que en el más puro estilo de los caciques del siglo XIX, cuestiona el derecho a opinar y a comer a la vez, o el del teniente de alcaldesa quien se permite llamar "mediocres" al todo aquel que se opone a homenajes de pleitesía- corren la suerte de secarse y desaparecer de muros y esquinas de las calles de Cádiz.

martes, 27 de agosto de 2013

En el tanatorio

Nunca he sido muy fan de los actos sociales-familiares, ni bautizos, ni comuniones, ni bodas, y mucho menos de velatorios; pero en algunas ocasiones resulta ineludible mi presencia.


Hoy ha sido una de esas ocasiones de las que no he tenido otra posibilidad que acudir al tanatorio de Tarancón. Lo primero que me llama la atención al llegar es su tamaño, pequeño, no más de tres salas, de las cuales dos están vacías. Una cafetería sin atención, una pequeña máquina de café , otra de bebidas frías y un cartel de tele-churros y chocolate son todos los servicios que ofrece.

Cuando el muerto se aproxima a los cien años, deja una larga historia e historias, pero deja, al menos en este caso, una larga lista de hijos, nietos y bisnietos, de sobrinos,......
Creo que fue Sabater el que comparaba a sus cuñadas con fotocopias viradas de su esposa, pues hoy tuve esa impresión en un tanatorio pequeño y vacío de un pueblo de Cuenca, de encontrarme en medio de fotocopias mías.

No es que el dolor este ausente en un velatorio de un bisabuelo, no se trata de eso, pero si a esto se une que la muerte en los pueblos adquiere otro "valor" , si además hay una nutrida presencia de toda la prole que deja, si además es el mes de agosto y fuera calienta el lorenzo de lo lindo, la sala, el hall, la entrada se convierten en foros de charlas animadas entre gentes divididas por edades que todos tienen algún rasgo en común, que no me atrevo a definir. Es como si pese a todos los diferentes saltos de generación, si pese a las mezclas que se han ido produciendo, en primer, en segundo grado, al final hubiera una característica que perdurara en la cara, en los andares, o en la voz. El gen de los Pillos permanece y se nota en este pequeño tanatorio, hoy ocupado por nosotros.

No se porque, entre tanto "Pillo" , me acuerdo del patriarca de la familia, otro Pillo, uno de los primeros, que debe de andar por una fosa común, cerca del monasterio-cárcel-seminario de Ucles


Nota.- Pillos.- así se les conoce a una estirpe de gente normal, de un pueblo normal y a la cual pertenezco. Esto viene de que el primer Pillo, mi bisabuelo, iba pidiendo para comer, "dame un pillo pan", y de este "poquillo" pan nos bautizamos.

martes, 30 de julio de 2013

Que no son héroes, son.....

Hace menos de una semana del trágico accidente, pero ya tenemos culpable, los altos mandatarios y algún medio se han esforzado en que así sea, y ya tenemos héroes, sea quizás porque es lo que vende la información en su sentido más mercantilista, pero no, los más importante son las causas y sus medidas correctoras, y no, no eran héroes.....


Que puede haber hecho mella en la conciencia colectiva la campaña insistente contra todo lo que huele a persona que trabaja en la función pública, esta ahí. Ministros, Secretarios de Estado, Directores Generales se están esforzando en lanzar un mensaje claro contra los trabajadores, funcionarios o no, que trabajan en la Administración.

Llevan ya una buena temporada desprestigiando, acosando, tirando por tierra la profesionalidad de todas estas personas como un elemento más para intentar conseguir el concurso social a sus medidas de recorte y desmantelamiento de los servicios públicos. No hace falta nada más que darse una vuelta por redes y hemerotecas y recordar aquello del "cafetito" del funcionario, de las vacaciones de maestras, o de los sueldos desorbitados de ambos.

Empeñados en crear la imagen del "vuelva usted mañana", de perezoso, ineficaz y apático, cuando los únicos que merecen estos adjetivos son precisamente los que se empeñan en dejar los servicios públicos en manos de sus amigos, de las empresas privadas que están sustituyendo una buena parte de la estructura de servicios del estado.

De pronto, algún iluminado, al ver el trabajo realizado por médicos, enfermeras, bomberos, telefonistas y personal de limpieza, lo único que se les ocurre es etiquetarlos como "héroes"; pero no, sólo son profesionales como la copa de un pino, solo son trabajadores que saben de la importancia de su trabajo, ante una catástrofe o en el día a día. Son los mismos que te atienden en las consulta médicas, que acuden ante un incendio, o educan en las escuelas a nuestros hijos, tengan plaza "en propiedad" o sean interinos. Son los mismos, con nombres y apellidos, que han intentado desprestigiar, que les han quitado pagas, que les han mandado a casa en aras a la "eficiencia".

No son héroes, ni mucho menos, sólo son personas trabajadoras, que hacen su trabajo lo mejor que pueden, a pesar del desbarajuste en el que los políticos, en el peor de los sentidos, les obligan a actuar. No son héroes, sólo solo profesionales de los que, antes y después del accidente, esta sociedad debiera estar orgullosa.

Artículo completo en Diario Progresista Andalucía

lunes, 29 de julio de 2013

Sapore di sale

Artículo publicado en el Diario de la Bahía de Cádiz

Después del paseo matutino a lo largo de las playas Victoria y Cortadura, después del baño, después del casi baño en crema solar para que el sol no te queme, me medio rumbo en la silla, que la última vez que lo hice en la arena casi no me levanto. Y entonces miro, pienso, pero no pienso mucho, vamos, me refiero así en plan trascendental, sólo en cosas banales, sin importancia; pero mirar si miro, que como casi todo el mundo tengo un pellizco de voyeur, vamos, como dice mi amiga Rosa, que soy de los que tengo callos en los codos de asomarme ver pasar la vida debajo de mi ventana.

Entiendo que las playas también son sitios donde se amortiza la inversión en gimnasios o en dietas de alimentación, o ambas. Pero hay dos o tres cosas, que aunque las veo, las miro o las escucho, no las encuentro demasiado sentido. Bueno, lo digo claro, ningún sentido.

Una de ellas es la ¿moda?, la ¿necesidad? que tiene una buena parte de la población masculina, de ponerse calzoncillos debajo del bañador. Me refiero debajo del bañador tipo calzón. Yo hasta he llegado a pensar que no era que llevarán calzoncillos debajo del bañador, que era unos modelos concretos de bañadores que añadían la cinturilla de Calvin Klein suplementado la propia cinturilla del bañador, pero no, ni mucho menos, son auténticos calzoncillos debajo de los calzones de baños (que antiguo suena eso de calzón de baño) y no puedo de dejar de suponer el índice de humedad que la suma de ambos debe producir cuando se moja, y no puedo dejar de acordarme de la película de ‘El marido de la peluquera’ y lo que le pasaba en la entrepierna cuando se bañaba, a causa del traje de baño hecho a ganchillo, con sus dos pompones a un lado.

Artículo completo en el Diario de la Bahía de Cádiz

martes, 9 de julio de 2013

Sancho Panza, siempre fiel a su señor (o señora)

Artículo completo en el Diario de la Bahía de Cádiz

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...

-¿Qué gritan esos gigantes?, Sancho.

Mire vuestra merced que no son gigantes, apenas unos molinos que los hay en abundancia en estas tierras, que para parecer importantes hacen ese ruido con la alas, impulsadas a veces por el levante, otras por el poniente.

Pero era el caballero, el que utilizaba una bacia a modo de sombrero, garrote en vez de lanza y gustaba, en sus delirios de grandeza caballeresca, rodearse de guardia de frente, de lado y de espalda. Poco amigo de aguantar ruidos que no controlaba, y después de quedarse fijo observando la falsas sombras de gigante, dirigiéndose de nuevo al fiel escudero, murmuró entre dientes: Pero cómo pierdes, fiel amigo, facultades; no ha mucho, no hacia falta que te recordase los peligros que acechan a nuestra gran empresa. Me acuerdo como crucé las dos Castillas, las tierras de Jaén, Córdoba y Sevilla hasta llegar hasta estas tierras, donde desde el primer momento, con rodilla en tierra me juraste lealtad. Qué de batallas libramos juntos, cuantos herejes, apostatas, judíos y masones nos llevamos por delante, sólo una mirada mía te bastaba para arremeter contra los enemigos.

Sancho, que para su edad, conservaba todavía cierto nivel de cuero cabelludo, miraba con inquietud a su señor, y entre bocado de queso y manzanilla de Sanlúcar, reflexionaba sobre las palabras de su señor. Pensaba que aunque era verdad que no le había nombrado virrey de ningún reino lejano, tan mal no le había ido, le había nombrado nada menos que senador en la corte, alguna que otra empresa le había encomendado, y sobre todo el honor de sentarse, pensar, estar, andar y procesionar a su derecha. .............

jueves, 4 de julio de 2013

Salvemos Valdevaqueros (del Maestro Ruibal)

Ruibal más gadita que nunca, salvemos juntos Valdevaqueros.



LOS MARES DEL SURF
(Javier Ruibal-Tito Muñoz)

Entre toros y chumberas
yo me se una carretera
que da a los mares del surf

Entre Bolonia y Tarifa
cada ola se la rifa
el surfero a cara y cruz

monta guardia vigilante
al abrigo del levante
con birras de Carrefour

son los locos Estrecho
vienen a partirse el pecho
en el Hawai andaluz

Pero las hormigoneras
delirio de los horteras
pan de la especulación

van comprando concejales
alcalduchos y vocales
caen en la tentación

me cambio la ley de costa
y ya me coloco a posta
en la orillita el salón

y si no me sale el juego
lo mismo le meto fuego
al mismísimo Nerón

Y p’a que vengan los rubios
sin escrúpulos ni estudios
a blanquear los dineros
p'a matar el paraíso
p'a llenar esto de pisos
no hay que ser más que un ratero
antes de que llegue julio
sálvame Valdevaqueros
salte del negocio turbio
gaditano mamporrero

Deja que las criaturas
hagan trompos y locuras
a lomos del oleaje

O es que tanta juventud
tanta belleza y salud
te dan envidia y coraje

Si en tu codicia nefasta
en tu "todo por la pasta"
no cabe guardar respeto

por este reino del sol
gaditano y español
qué grandísimo paleto

No me vendas que el turismo
traerá mucho futuro,
muchos puestos de trabajo

no me vengas con el cuento
que te mando de momento
al mismísimo... Caribe

tú sólo quieres ganar
o mejor dicho,robar
y acabar con este baile

esta fiesta de la piel
este verano de miel
y de pezones al aire

Y p'a que vengan los rubios
con su mancha de tugurios
para ricos y puteros
no me pongas más excusas
mira que la mafia rusa
no es un perrito faldero
antes de que llegue julio
sálvame Valdevaqueros
salte del negocio turbio
gaditano marrullero

Pero yo no soy idiota
sin esa playa nudista
nos quedamos en pelotas

vale más que se espabilen
aunque traigan los civiles
y a los marines de Rota

toda la vida es ahora
a la playa que ya es hora
de broncear esos cuerpos

y a cantar por bulerías
la copla de la alegría
que no nos callen ni muertos

Y p’a que ganen los rubios
traerán antidisturbios
defensores del banquero
a matar el paraíso
y llenar esto de pisos
para grandes bandoleros
antes de que llegue julio
sálvame Valdevaqueros.
salte del negocio turbio
gaditano carroñero

El marinero en tierra, donde la mar es un trigal

Esta mañana, durante la ruta personal del colesterol, no vi gaviotas que cruzaban Cortadura, eran conejos quienes transitaban por la vereda del camino. La mar no lucía sus verdes-azules , ni las olas su blanco salino. El viento ni era el Levante ni el Poniente, simplemente era una ligera brisa fresca, seca.

Todo un mar de trigales, que querían imitar a la mar, pero no era el mar.