miércoles, 16 de enero de 2013

Contra la corrupción radicalmente

La corrupción es, dicen muchos, uno de los atributos de esta democracia, no es ni mucho menos que uno y otro término vayan de la mano, pero si se ha convertido en el fenómeno más repudiado por los sectores más dinámicos, por las capas sociales más comprometidas en nuestra sociedad. Muchas veces de forma injusta se asocia corrupción y ejercer la política, se asocia corrupto y político, toda actividad pública esta bajó sospecha, repito de forma injusta.

En un par de días han reventado varios casos de corrupción, de malas prácticas en la vida de los partidos, confusión de actividad pública y privada, todos asociados a las siglas del Partido Popular, no es casualidad. Por otra parte hace apenas una semana, el SG del PSOE volvía a poner encima de la mesa la necesidad de un pacto contra la corrupción, de una ley de la transparencia, importante sin duda, pero esta nueva/ vieja propuesta se inserta en medio de la cada vez más importante desprestigio de los partidos. Un PP que da la impresión que puede estar en fase de putrefacción, un PSOE que es incapaz de renovarse y presentarse como alternativa diferente ante la ciudadanía, una IU con síntomas de poca U, es este el escenario donde se plantea la necesidad de pacto anticorrupción.

Si cualquier propuesta política hay que asociarla con la credibilidad de quien la hace, en el caso de la lucha contra la corrupción se multiplica esta necesidad. Si a la vez que se hace una propuesta contra la corrupción, no se hace desde una práctica radical contra la misma, de poco sirve, fundamentalmente porque no se la va a creer nadie.

Es verdad que imputado no es necesariamente sinónimo de procesado, ni por supuesto de culpable, pero la regeneración ética, según esta el "patio" hace necesario una práctica coherente, y no es coherente hacer propuestas y mantener en el escaño, en su cargo orgánico un imputado por corrupción, llámese Pepe Blanco, sea concejal o sea responsable de la comisión de Ética de Cádiz.

2 comentarios:

Nicolás dijo...

hay ocasiones en la que segar el campo y volver a sembrar es la única solución.

Fermin dijo...

Sin duda alguna