jueves, 24 de abril de 2014

!Como me levanta la hostia este hombre!

Publicado en el Diario de la Bahía de Cádiz
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El golpe seco de la claqueta es seguido por un " !silencio se rueda¡ , y en unos segundos, en el estudio de grabación da comienzo la actuación. Entre decorados de cartonpiedra, luces y sombras provocadas artificialmente por focos, actores y actrices se esfuerzan por contarnos, con cierta credibilidad, lo que los guionistas escribieron, lo que el director entiende, pero sobre todo, lo que el productor, que al fin y al cabo es el que paga, quiere. Pero para todo ello hace falta el silencio, el silencio de la realidad.

En esta Andalucía, que como la semana pasada , se convierte en un gran escenario, alrededor de imágenes, entre pipas, concejales, presidentas, alcaldes y aspirantes a..., haciendo gala de su afición al selfie y al postureo irrespetuoso a las creencias religiosas individuales, la Presidenta mandó callar, mandó guardar cola en las filas de los que están en riesgo de exclusión social, - no se debe conseguir las cosas por gritar más-, dijo más o menos con voz y cara que pone al decir cosas importantes, casi como ese director cuando dice 'silencio, se rueda", se rueda su ficción, incompatible con la realidad.

Pero Susana Díaz, la presidenta de la Junta de Andalucía, habla desde su propia experiencia, en eso reconozco su "honradez". Ella ha sido capaz de trepar a la más alta institución autonómica sin pegar gritos, sin pedir el voto a la gente. Ha sido capaz, - y creo que no es un mérito, aunque sea su único mérito- de llegar a ser Presidenta de Andalucía, maniobrando, conspirando en pasillos y despachos, sabiendo guardar cola con otros aspirantes a la entrada de congresos y cónclaves. En en estos lugares no se grita.

Hace unos años, en lo que era otra "utopía", la autonomía y el autogobierno andaluz, había gente que decía lo mismo, que no daba "la cosa" para ese derecho, que había que guardar la cola, que primero los más históricos,...., pero Andalucía gritó y salió a la calle, cambió el guión que otros habían escrito.

El jueves pasado, mientras intentaba abrirme paso, entre la gente (mucha) que estaba en la Plaza de la Candelaria viendo desfilar, -¿ piadosamente? , a parte de concejales, tenientes de alcaldesa, y alcaldesa de Cádiz, precedidos de dos policías municipales, encabezados,- razones protocolarias creo, de menor a mayor importancia institucional-, por los concejales socialistas,; Francisco González de "pingüino", Aurelia Morales de luto, y Gonzalo Pando, también de "pingüino", comandados a cierta distancia por Teofila y Blas, sentí cierta vergüenza de contemplar el postureo local populista e innecesario,.

Es verdad que los "espectáculos" que nos ofrece la Semana Santa tienen su componente antropológico y folclórico, sin duda su componente artístico, -unas veces mayor que otras-, pero también su componente religioso, pero eso, los tres juntos e inseparables.

Recordaba, ya en la calle Cobos, la escena de " Amanece que no es poco" de José Luis Cuerda, cuando, antes de empezar la misa, se asoma el sacristán y le dice al cura, "que éxito otra vez, lleno total" o del aplauso de todos los feligreses en pie, incluidos los estudiantes americanos, después del levantamiento de la hostia, mientras que nuestra Agustina de Aragón, reconvertida por cosas del cine, en mujer de un médico rural, decía a uno de los futuros líderes mundiales, " ya verán que bien me levanta la hostia este hombre" .

Que daño nos ha hecho el cine...., ¿a que sí, comadre?