domingo, 7 de abril de 2013

El Ocho, bache gaditano

Artículo aparecido de Cadiznoticias.com

En la calle Hércules esquina con Navas, en pleno barrio del Mentidero de Cádiz, esta unos de los pocos baches, que van quedando en la capital gaditana. Las grandes superficies, la crisis, la franquicias han ido acabando con esta fórmula en los negocios gaditanos.

Un bache no es más que una barra asociada a una tienda de comestibles o colmado, donde siempre se puede degustar los productos que se venden en la misma tienda, acompañados de una buena cerveza o un vino de la tierra en sus múltiples variedades. Sobre el término 'bache', como en casi todo en Cádiz no hay unanimidad. Mi buen amigo Juan el Buzo, me decía que tenía que ver con caer en la tentación de tomarse un vino, o tres o siete, de los maridos cuando iban al colmado a un 'madao', y acababan volviendo a casa un poco así, como si se hubieran metido en un bache, de donde es difícil de salir.

El Ocho esta regentado por el matrimonio Monroy, padres del pianista Sergio Monroy, premio en el festival flamenco del cante de Las Minas de La Unión. En una pared llena de fotografías, algunas con marco, otras no, esta pareja homenajea a todos sus clientes y como no, a Sergio.

Tienen la habilidad los Moroy de entablar cualquier conversación sobre cualquier tema con los clientes, entre otras cosas por esa cultura que da la vida tras un mostrador, esta habilidad incluye saber escuchar, opinar, y también hablar con silencios y miradas cómplices. En una palabra, como la buenas gente.

En el Ocho, se puede tapear un surtido de quesos payoyos o manchegos, butifarra de Chiclana, chicharrones, chorizo de aquí y de fuera, un buen jamón, y como no, las conservas. Los mejillones en escabeche, por cierto excelentes. El vino, la cerveza complementan la visita.

Los precios, los mismos con los que despachan en la tienda de la que forma parte el bache, un colmado de barrio.

Los encantos de Cádiz son muchos, pero no aprovechar la visita a la ciudad, sin disfrutar de un sitio con la solera del Ocho, es como si quedara incompleta. Eso si, tener en cuenta de donde viene el nombre de bache, ese sitio donde se cae y se sale dando tumbos, lo digo por experiencia....

1 comentario:

María A. Marín dijo...

¡Qué recuerdos!
La última vez que estuvimos en el 8 fue con nuestro amigo Mamé (gaditano de adopción)y autor del blog: Tomara que tuviera: http://tomaraquetuviera.blogspot.com/
Debería haber una ruta turística de baches antes que decidan caerlos y abrir un chino por cada uno de ellos.

Saludos